Sentada sobre la arena, ella está
mirando el mar, tiene una inmensa tristeza, tiene ganas de llorar.
Mira el cielo, las gaviotas, siente envidia
al ver pasar las aves, que presurosas hacia el mar volando van.
Tenía los ojos verdes, la niña
que triste está, tenía los ojos verdes y ya no los tiene más,
porque se le han puesto azules, de tanto mirar el mar.
-Di niña, ¿por qué
estás triste? y miras sólo hacia el mar? -Es que allá,
del otro lado, tengo mi amor empeñado y duele recordar-
-Niña que tu amor perdiste, ¿Por
qué rompes a llorar? - Es que temo que el ingrato, muy pronto me
olvidará-
Muy pronto me habrá de olvidado y
ya no conocerá mis ojos porque han cambiado, y ahora son color mar.
Tenía los ojos verdes, la niña
qué triste está, tenia los ojos verdes, y ya no los tiene
más, porqué se le han puesto azules, de tanto mirar al mar.