El
sublime y efectivo usurpamiento y control de las conciencias humanas
Cuando reflexiono acerca de la relación que,
como ente social mexicano, de nivel económico medio, con formación
profesional universitaria, de sexo masculino, con pensamiento humanitario
“progresista” y con demás categorías sociales a
las que pueda adscribirme y adscribírseme, tengo con el mundo que me
rodea, con la gente con la que me relaciono voluntaria e involuntariamente
y con las organizaciones sociales publicas y privadas con las que tengo que
lidiar todos los días, observo y confirmo cada vez más elementos
que me hacen corroborar y creer firmemente que detrás de la organización
evidente y palpable a simple vista de la mayoría de las organizaciones
y grupos sociales de cualquier lugar geográfico poblado en el planeta,
subyace un complejísimo, deliberado, milimétricamente calculado,
macabro y maquiavélico plan a través del cual un selecto y muy
reducido número de personas con una muy compleja organización
interna, ha literalmente usurpado, trasgredido e incidido directamente sobre
la gran mayoría de las conciencias humanas, las acciones, los pensamientos
y voluntades que existen y subsisten hoy en las civilizaciones humanas.
Este usurpamiento no solo ha sido de nuestras mentes,
sino que ha trascendido al control físico y corporal de las acciones
que todos realizamos y a la conducta en general, valores, estereotipos y actitudes
de las personas y los grupos. ¿A qué me refiero cuando hablo
de un usurpamiento de las conciencias humanas? Me refiero a los sutiles y
ocultos mecanismos de control social a través de los cuales los gobiernos,
empresas, iglesias, instituciones y grupos considerados de poder en las naciones
han manejado, controlado y moldeado a su propia conveniencia el pensamiento
social, la ideología, los valores, creencias, estereotipos y prácticas
sociales de países enteros. Todas o casi todas las personas sin percatarnos
de ello, de una u otra forma hemos sido educados y formados desde hace ya
varios siglos para contribuir directamente con el crecimiento desmesurado
de una política económica global capitalista que tiene poder
directo sobre prácticamente todas las comunidades, gobiernos y economías
del planeta.
Esta política económica mundial, evidentemente
a los ojos de la mayoría de los pueblos y de las familias del mundo,
no ha servido ni parece nunca realmente haber servido como un instrumento
para el crecimiento y desarrollo progresivo y sustentable de la humanidad
en términos de calidad de vida, satisfacción de las necesidades
fisiológicas primarias, salud, vivienda, educación, cultura,
esparcimiento, etc., sino parece mas bien estar sirviendo como instrumento
para el enriquecimiento y empoderamiento de un complejo, reducido, selecto,
privilegiado y elitista círculo social e ideológico que no muestra
ni ha mostrado sino tener por objeto el dominio económico, ideológico,
laboral, educativo, social y psicológico de las familias, las comunidades,
los países y los continentes enteros.
Las cifras mundiales de familias que cada día
incrementan el grupo de las personas cuyas características y condiciones
de vida los ubican por debajo de las consideradas líneas de pobreza,
confirman la ineficiencia en el manejo de dicho sistema para el desarrollo
humano global, que sin embargo por alguna o muchas cuestiones racionalmente
inexplicables a los ojos de muchas personas, continúa creciendo desmesuradamente
en prácticamente todos los países y organizaciones sociales
del mundo.
Por otro lado, costumbres, usos y tradiciones de comunidades
enteras han sido atropelladas al punto de hacer desaparecer sus culturas y
lenguas por completo; en aras del progreso y la modernidad, se han desmitificado
creencias ancestrales y religiosas para introducir sistemas educativos (si
es que se tiene acceso a estos) que no tienen por objeto, sino formar personas
sin capacidad de análisis, crítica y razonamiento. Se promueve
la memorización sistemática, obediencia, sumisión y un
sinnúmero de costumbres anti progresistas (corrupción, plagio,
autoritarismo, abuso sexual, uso de enervantes, etc), y no la incorporación
de los conocimientos a la realidad cotidiana.
Asimismo las condiciones laborales en los más
de los países se enfocan y tienden cada vez mas a la creación
y destrucción (más a la destrucción que a la creación)
de empleos o sub-empleos temporales, mal remunerados y sin ningún tipo
de las llamadas “prestaciones” , que en principio no son ni deberían
ser “prestadas” por nadie, puesto que cualquier empleo en si mismo
es fuente de crecimiento económico para cualquier Estado, empresa u
organización, y por lo tanto, un derecho inalienable. Le correspondería
a los gobiernos del mundo el aseguramiento de la cobertura de las consideradas
necesidades básicas humanas, sin embargo, a pesar de todos los programas
de asistencia y desarrollo social, la mayoría de los pronósticos
indican que dichas cifras de empobrecimiento en términos globales seguirán
en aumento.
Pero ¿Cuáles son las razones que llevan
a los pueblos a aumentar día con día su numero de pobres? ¿Acaso
con el desarrollo tecnológico y científico actual no hay forma
de producir alimento suficiente para todas las personas del planeta? ¿Acaso
no hay manera posible de generar empleos productivos para todas las personas?
¿Acaso necesita ser exterminada la mayor parte de la población
para conservar el “equilibrio natural”? o ¿Será
que solo sobrevivirán aquellos elegidos por el sistema? Los pronósticos
más pesimistas indican que la civilización humana continuará
su auto exterminio hasta alcanzar niveles catastróficos (ya alcanzados
según muchos) y según algunos su completo exterminio y fin.
Prevalece una visión nihilista y desastrosa a la humanidad, se agudizan
los conflictos bélicos al interior de los países, de las comunidades
y entre las naciones. Se hace cada vez más evidente la dependencia
económica de los individuos a el sistema económico global y
conceptos como “conciencia grupal” o “cooperación
social” parecen estar desapareciendo del vocabulario de las lenguas.
El panorama social mundial aparece a la vista de las mayorías como
casi condenado el exterminio, sin embargo esto es tan solo eso, un panorama,
es tan solo una visión generalizada de las cosas, no una predicción
necesariamente real e inevitable de la historia.
¿Es inevitable la continuación del magnicidio
humano debido a la pobreza, a la violencia y el hambre?
NO. Es técnica y humanamente posible cualquier cambio social. De acuerdo
con evidencias históricas y con teorías psicológicas,
sociológicas, económicas y políticas contemporáneas
como el socioconstruccionismo, la ideología y el pensamiento social
predominante está determinada, no solo por las instituciones y los
personajes que detentan y ejercen el poder y la autoridad, sino que todo y
cada individuo humano es en sí constructor activo y directo de la realidad,
es decir, todas las personas tenemos alguna incidencia directa sobre los pensamientos,
la ideología, la organización social, la economía y con
todo aquello que conocemos como “realidad”. (Entendiendo como
realidad el consenso generalizado de alguna idea y/o percepción social)
¿Cómo
estamos contribuyendo inconscientemente la mayoría de la humanidad
con el crecimiento y la propagación de la política economía
global? De muchas maneras: Por un lado en las conversaciones cotidianas que
tenemos reproducimos, mantenemos y modificamos las ideologías, valores,
estereotipos, expectativas y prejuicios sociales que en los más de
los casos no nos ayudan a el mejoramiento social, prevalecen ideas como “corresponde
al gobierno cambiar la situación”, “yo solo no puedo cambiar
nada”, o “las cosas son como tienen que ser”, o bien “sólo
si Dios decide ayudarme las cosas cambiarán”.
Por otro lado,
consumimos y pagamos diariamente un alto precio por productos tanto nacionales,
como importados, cuyas utilidades generan más riqueza sólo a
aquellos privilegiados dentro de las empresas, mientras que el resto de los
trabajadores, apenas ganan lo necesario (para no morir). Asimismo nos han
mentalizado y educado ya desde hace mucho tiempo y de muchas maneras a generar
y preservar un pensamiento individualista, se nos hace creer que las personas
por sí solas son las únicas y exclusivas responsables de sus
condiciones de vida y no se enfatiza la necesidad, el valor y el enriquecimiento
que el trabajo en grupos cooperativos genera.
Términos como Autosustentabilidad y empoderamiento (empowerment) -que
denota la conciencia y acción directa de las personas sobre su realidad-
parecen estar confinados, al menos en México a restringidos espacios
académicos y a pequeños grupos de “expertos” en
problemáticas y cambios sociales, y no por quien debería manejarlos
a diario, la gente en general.
Según el
banco mundial, existen Cuatro Elementos Claves de Empoderamiento para cualquier
grupo social, es decir elementos necesarios para que un determinado grupo
social se concientice y tome acciones concretas y las riendas de su propio
desarrollo y son: Acceso a la información, Inclusión y participación,
Responsabilidad o rendición de cuentas y Capacidad local de organización.
¿Suena sencillo verdad? Sencillo únicamente a aquellas personas
que poseen elementos para el Empoderamiento, la grán minoría.
Permanece al interior
de nuestros pensamientos, la creencia de que las personas por sí mismas
no son ni serán capaces de cambiar sus propias circunstancias personales,
familiares, locales nacionales y globales, que no son ni serán capaces
de contribuir para mejorar las condiciones generales del mundo. Muchísima
gente se continúa percibiendo a sí misma más como producto
de la circunstancias, que como partícipe y constructor directa en ellas.
Culpamos a los malos gobiernos y a las instituciones de las condiciones sociales,
la pobreza, el crimen y el resto de los problemas sociales sin darnos cuenta
de que todas las personas del mundo somos responsables directos.
Y ¿Porqué
la gente no ha hecho suficiente por cambiar sus condiciones de vida? Prevalecen
ideologías que en muchos sentidos son muy contradictorias y que se
enfocan a la prohibición y señalamiento de muchas conductas
y formas de pensar son socialmente calificadas como inapropiadas, malas, sucias
y fuera de los parámetros de normalidad establecidos (¿por quién?)
y por lo tanto no cuestionadas por muchos.
¿Y qué
es entonces lo que ha salido mal en el mundo? ¿Acaso la libertad y
el respeto son un mito de los soñadores? ¿La humanidad está
confinada a ser dominada por reducidos grupos de poder? ¿Acaso la gente
no es capaz de tomar las riendas de sus vidas y de la circunstancias? Si,
si es capaz, pero muchos no lo saben porque sus conciencias enteras han sido
Usurpadas, manejadas, manipuladas y controladas voluntariamente a los intereses
de los grupos de poder en todos los países. No es que las cosas hayan
salido mal, es la manera tan calculada, fría y sangrienta con la que
históricamente desde hace siglos hemos sido y nos hemos dejado ser
conducidos por gobiernos, iglesias e instituciones que inculcan y promueven
visiones y prácticas paternalistas, machistas, intolerantes y conformistas.
A pesar de que mucha gente se autodenomina ecologista, progresista, humanista,
feminista y tolerante, en su vida cotidiana, incluso esas personas, contribuyen
más con el desarrollo de esta perversa política de dominación,
que a la creación de un mundo en el que prevalezcan la paz, el respeto
y todos los aquellos llamados “valores humanos”
Y tu ¿Qué
piensas? ¿Consideras que tu conciencia y tu vida han sido usurpadas?,
¿Piensas solamente en ti y en tu propio desarrollo? ¿Crees que
los gobiernos son los únicos culpables de la situación? ¿Piensas
que la humanidad esta condenada a la destrucción?, o piensas y actúas
con conciencia social bajo la premisa y actitud de mejorar tu realidad y la
de los que te rodean. Si piensas que todo este discurso es tan solo un discurso
romántico e idealista, y no una realidad posible, temo decirte que
tu conciencia HA SIDO USURPADA. Pero no te asustes, esto no necesariamente
significa que no la puedes recuperar. Depende de ti, pero no solo de ti, si
no de ti y de que los que te rodean estén convencidos de lo mismo y
actúen en consecuencia.
Los cambios sociales se dan todo el tiempo y en todas
las culturas sin que muchos nos percatemos de ello, basta con comparar los
cambios de visión de una generación a otra o con abrir cualquier
libro de historia. Aunque cualquier cambio social es posible, este solamente
será posible en la medida en que las mayorías, los pueblos y
los individuos hagan por cambiarlo, siempre y cuando desaparezca el pensamiento
apático, siempre y cuando identifiquemos y modifiquemos todos aquellos
pensamientos y conductas que resultan en nuestro propio detrimento y en el
de los que nos rodean.
Por la emancipación de las conciencias.
Marcos Moreno
mar_cosmo@hotmail.com