Domingo Arenas y el Agrarismo
en Tlaxcala.
Por: Fabián Zamora Rosas.
"Por el conocimiento y la
documentación que poseo de los generales tlaxcaltecas, puedo reiterar
mi opinión de que el Gral. Domingo Arenas superó a todos,
no solo por sus aptitudes estratégicas, sino por su inteligencia
y talento, no cultivados, pero de muy clara brillantez y opinión."Coronel
Porfirio del Castillo. Domingo Arenas nació el 4 de agosto de 1888
en Santa Inés Zacatelco, Estado de Tlaxcala, fue hijo de Francisco
Arenas y Margarita Pérez. Desde su niñez tuvo que trabajar
para ayudar a sostener a su familia, fue panadero, pastor de ovejas, campesino
y obrero textil. Fue conocido como "el manco Arenas" debido
a que le faltaba un brazo, y aunque algunos afirman que quedó manco
durante la Revolución, el decir de sus amigos y allegados afirmaba
que el brazo lo perdió en un accidente con una máquina textil
antes de la lucha armada.
En algunos Estados surgieron brotes
armados antes del 20 de noviembre de 1910, Tlaxcala fue uno de ellos,
y Domingo Arenas participó en la rebelión del 16 de septiembre
de 1910 en su natal Zacatelco, a partir de entonces fue un valiente revolucionario
y combatió a la dictadura porfirista y posteriormente al huertismo.
Sin embargo, tras la caída de huerta surgieron diferencias entre
Carranza y Zapata; Arenas, que ya había alcanzado el grado de general
brigadier, no era del agrado del nuevo gobierno por sus ideales agraristas.
Cuando a finales de 1914 se dió la ruptura definitiva entre Carranza
y los Ejércitos revolucionarios comandados por Zapata y Villa,
se formaron dos grandes bloques políticos que intentaron controlar
al país, uno de ellos, el de la Soberana Convención agrupaba
a la mayoría de los revolucionarios, el otro, presidido por Carranza,
seguía ostentándose como constitucionalista. Arenas se adhirió
a la Soberana Convención, el 12 de noviembre de 1914 comandó
un cuartelazo en la ciudad del Tlaxcala y se apoderó de ella, en
ese momento el Estado de Tlaxcala era un bastión de la Soberana
Convención enclavado en territorio constitucionalista; pero Carranza
no toleraría un Estado rebelde en las cercanías de la ciudad
de México y de inmediato la columna de Arenas fue atacada, la batalla
se llevó a cabo en el pueblo de Panotla, inmediato a la ciudad
de Tlaxcala, el resultado de la misma fue adverso para Arenas. Después
de la derrota de Panotla, Arenas se retiró hacia la Sierra Nevada
y reorganizó sus fuerzas, a partir de entonces su corporación
se conoció como "División Arenas" y operó
de acuerdo con el Plan de Ayala. En los años siguientes los "arenistas"
enfocaron sus esfuerzos a llevar a cabo el reparto agrario, no solo en
Tlaxcala, sino en otros Estados como Puebla, HIdalgo y México,
durante ese periodo tropas de la división Arenas también
combatieron en el Estado de Veracruz. Sin embargo, a finales de 1916 la
Soberana Convención se encontraba en decadencia y Arenas, lejos
de cualquier costa o frontera no podía recibir armas y pertrechos
del exterior y dependía únicamente de lo que podía
arrebatar al enemigo o de lo muy poco que le proporcionó la Soberana
Convención, además, la cercanía de su zona de operaciones
con la capital de la República hacía que fuera un blanco
fácil para las tropas constitucionalistas; viéndose presionado
por tales circunstancias, Arenas optó por pactar con el Gobierno,
el 1 de diciembre de 1916 se firmaron los tratados de "unificación",
a cambio de eso Arenas recibió la comandancia militar de San Martín
Texmelucan, lo que le daba el control militar de una amplia zona de Puebla
y Tlaxcala. Contrario a lo que pudiera pensarse Arenas no dejó
de lado su labor agrarista y continuó el reparto agrario, lo que
mlestó a Carranza, e incluso sus tropas llegaron a hostilizar a
los carrancistas que pretendían introducirse en su región,
y en no pocas veces hubo reñidos tiroteos.
Como prueba de lo anterior existen
algunos documentos dispersos en varios archivos, uno de ellos es la carta
que el encargado de las haciendas de Ixtafiayuca, Zoquiapan y el rancho
de Cuecillos firmó el 29 de diciembre de 1916 y que dice lo siguiente:
"...ayer estuvo el general Domingo Arenas en el rancho de Cuecillos
y dió posesión de él a una Junta Agraria formada
de varios vecinos de ésta población diciendo que el citado
rancho desde ese momento quedaba considerado como Colonia para que se
fraccionara a los vecinos de Calpulalpan..." A mediados de 1917,
Domingo Arenas llevó a cabo una serie de entrevistas con los principales
jefes zapatistas, según la versión oficial, Arenas pretendía
obtener la rendición a favor del Gobierno de algunas facciones
del zapatismo, pero la versión que sostuvieron los revolucionarios
es totalmente opuesta: una nueva rebelión de Arenas. Éstas
pretensiones de liderear una nueva rebelión agrarista no escaparon
ni a los oídos ni a los intereses de Zapata, y el 30 de agosto
de 1917 Arenas fue asesinado en una cobarde emboscada preparada por los
generales Zapatistas Fortino Ayaquica y Gildardo Magaña. Curiosamente
Zapata murió en la misma forma casi dos años después.
Pero la sed de venganza de Zapata no quedó saciada con la muerte
del caudillo tlaxcalteca y ordenó que su cadáver fuera llevado
a Tlaltizapan, donde fue decapitado y colgado de un árbol. La obra
de Domingo Arenas no quedó inconclusa, su hermano Cirilo tomó
su lugar al frente de la División y se reveló nuevamente
en abril de 1918; continuó el reparto agrario y la lucha contra
el carrancismo. La herencia de Arenas es la tierra y la libertad de los
campesinos para trabajarla.